«Head Bangers» en acción
No estoy hablando de sordera. Al fin y al cabo ese puede ser un efecto secundario de cualquier tipo de música: EScuchar Heavy Metal puede tener unas consecuencias más serias. El movimiento de cabeza metalero tiene riesgos importantes para la salud. Según un artículo del British Medical Journal, el movimiento de cabeza al ritmo de una canción de Heavy Metal puede causar problemas de cuello y daños neuronales leves.
Las recomendaciones que dan es escuchar rock más «suavecito», mover menos la cabeza (WTF) o usar protectores en el cuello. Esto último creo que sería una fuente de lesiones extra en los conciertos, ya que aumentarian los placajes y otros contactos agresivos.
Resumen del artículo en inglés aquí. Artículo completo en este enlace.

